LA TRANSPARENCIA EN LOS PROCESOS DE ENTREGA RECEPCIÓN

Lizbeth Estrada Osorio, CIMTRA Yucatán

Ricardo Joel Jiménez, CIMTRA Nacional

Febrero 2019

¿Qué son los procesos de Entrega-Recepción?

Los procesos de Entrega-Recepción (E-R) de los gobiernos municipal y estatal se definen como la transferencia ordenada que se da entre una administración pública saliente y la entrante, es un proceso  de interés público porque su divulgación resulta útil para que la ciudadanía comprenda mejor las actividades y funciones que realizan, además de ser un mecanismo de rendición de cuentas, ya que debe informar del estado guarda la gestión administrativa.

La importancia entonces de la transparencia en los procesos de E-R es relevante, pues  el acceso a la información que genera constituye en sí, la mejor fuente  informativa para que la ciudadanía pueda deliberar y evaluar la gestión saliente y tener un punto de partida para la entrante.

Derivado de las premisas anteriores, resulta obligado preguntarnos algunas cosas sobre los procesos de E-R, ¿qué tanto los ciudadanos sabemos de ellos?, ¿cómo se realizaron?, ¿de dónde nos llega información al respecto?, ¿qué, cómo  y quiénes nos informan?, ¿es suficiente la información?, etcétera.

Lo cierto es, que cada cambio de administración pasamos por este proceso y generalmente la información que tenemos a nuestro alcance son declaraciones y entrevistas que se hacen autoridades entrantes o salientes (algunas estas influidas por el ambiente político), notas periodísticas, reportajes, boletines de prensa, redes sociales,  etcétera. Si bien estos elementos constuyen destellos informativos, ¿qué nos permite constatar la veracidad y objetividad de esa información?, ¿la ciudadanía conoce el contenido de alguno de esos documentos?, ¿los canales utilizados son los únicos disponibles? Desde luego que no. Siendo un proceso que debiera ser un abierto, resulta ser un proceso cerrado, entre unos cuántos, sin tener elementos que nos permitan a los ciudadanos estar seguros sobre las decisiones adoptadas por el gobierno saliente.

Si los procesos de E-R, son procesos de interés público y la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública (LGTAIP) nos señala que toda la información en posesión de los sujetos obligados es pública,  ¿por qué no la conocemos entonces? Desde luego no faltaran quienes digan que la LGTAIP no la contempla en las obligaciones de transparencia y que para tener información al respecto bastará hacer una solicitud de acceso, y efectivamente, no estará del todo equivocado. Sin embargo, dado que los procesos de E-R son de interés público, nuestra LGT si contempla la forma en que debe tratarse  a través de  la transparencia proactiva que  se define como:

El conjunto de actividades que promueven la identificación, generación, publicación y difusión de información adicional a la establecida con carácter obligatorio por la Ley General, que permite la generación de conocimiento público útil con un objeto claro enfocado en las necesidades de sectores de la sociedad determinados o determinables.

La LGTAIP también  establece, que la identificación de esa información debe hacerse con base en en los lineamientos emitidos por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), que entraron en vigor en el  año 2016 y que son obligatorios para los sujetos obligados.

También esos lineamientos de Transparencia Proactiva establecen para que la información pueda considerarse como de interés público debe cumplir carácteristicas  como la de fomentar la cultura de la transparencia, propiciar la rendición de cuentas a la sociedad y contribuir al combate a la corrupción además de ser de fácil comprensión y acceso para la ciudadanía.

Si queremos  avanzar,  autoridades y ciudadanos debemos estar a la altura de las exigencias en materia de transparencia y rendición de cuentas dentro de los procesos de Entrega-Recepción; debemos informarnos de nuestros derechos, ejercerlos y exigir el cumplimiento de las responsabilidades administrativas de los servidores públicos.

Procesos Entrega –Recepción y corrupción

Los procesos de Entrega-Recepción son aspectos que en materia de información y transparencia no están siendo eficientes. Esto significa que un nuevo gobierno local puede arrancar su administración con un claro faltante de la información generada por el gobierno saliente, sin que haya consecuencias por medio. Esto implica que un gobierno municipal en México puede iniciar su administración sin información alguna en su portal y no importa. Esta situación parece ser más general de lo imaginado. Por ejemplo el Colectivo CIMTRA ha detectado recientemente este fenómeno en las entidades de Michoacán y en el Estado de México, donde en el primer caso los ayuntamientos desmontaron la página electrónica, o bien, se llevaron las claves de acceso, como si no fueran un patrimonio institucional que debe ser entregado a las nuevas autoridades. En el segundo caso, los gobiernos entrantes se toman su tiempo para subir información, argumentando que como están iniciando están aprendiendo, pero también parten de cero como si nada hubiese sido dejado por la administración saliente. La idea de que cada tres años se inventa el gobierno local en México tiene sustento en estas prácticas.  Como sea, está mal quien entrega y mal quien recibe en esas condiciones; al final la ciudadanía es quien paga estos procesos ineficientes y opacos.

 Si los procesos de Entrega-Recepción es una forma de rendir cuentas a la ciudadanía, elemento por el cual, incluso, se llegó a argumentar a favor de la reelección municipal, estamos en una situación proclive a la corrupción, donde a través de un simple proceso de “papeleo” se pueden perder los bienes y recursos públicos, como por acto de magia. Se requieren procesos de Entrega-Recepción que sean abiertos, con participación de la ciudadanía y en tiempo real que puedan ser “subidos” a una página electrónica por medio de la cual la ciudadanía conozca qué se entrega, en qué situación y a quiénes del nuevo equipo de gobierno. Si nuestra autoridades locales disfrutan tomarse fotos y videos durante sus actos públicos, es decir, toman registro de sus acciones ¿por qué no hacerlo en un acto que debe ser el más público de sus actos?

El proceso de Entrega-Recepción debe ser asumido como el inicio de las acciones que combatan la corrupción local. Este proceso junto con el hecho de que las nuevas autoridades realicen su 3 de 3 y que se lleve a cabo un reclutamiento abierto de los servidores públicos que cumplan un perfil idóneo, son los pasos indicados para la prevención de la corrupción. De otro modo, el discurso de combate a la corrupción no dejará de ser eso, mero discurso, sin mecanismos de rendición de cuentas.